Solo estaba la casa, ahora empezamos a construir lo que realmente importa; no es sólo una mesa vieja, es nuestra mesa vieja.
Todo es ilusionante, hasta lo que esta torcido, aparece recto ante mis ojos.
Por la mañana todo es diferente, los rayos del sol entran por el norte, nuestras primeras veces juntos, a la vez precario y muy divertido, cuantas cosas insignificantes faltan, todo es mejor así…
P.D. Gracias Santi por la sal.

