miércoles, 1 de agosto de 2007

tormenta

…el viento sopla en mi contra, nada de lo planeado sale bien, la brújula apunta al sur, los tiburones nadan a mi alrededor, todo se tuerce y el barco de corcho se hunde. Fuertes vientos anuncian tormenta, la mar se pone brava y nos agarramos lo más fuerte que podemos a un trozo de madera carcomido por el paso implacable de la vida.
Tengo que ser más fuerte que ellos, nadar más rápido, y arrastrarles hacia la playa más cercana, quizás la playa de una isla desierta, que lo único que nos traiga sea más dolor y desesperación, pero tengo que seguir nadando a su lado…

Miro lejos, buscando mi luz, es fácil verla aun cuando está apagada.

Hoy es uno de esos días en que casi no brilla, eclipse de sol, sólo durará un segundo, pronto apartaremos esa maldita luna, que no nos deja ver detrás…

3 comentarios:

Félix dijo...

Yo os dejo las ramas de mis brazos para que si os hacen falta, reméis más fuerte, aunque a veces haya que remar contra corriente.

Félix dijo...

Decias que no sabías escribir, púes a mí se me han puesto los pelos de punta…
Lo siento, estoy triste… pero sé que al final no vaís a hundiros, saldreís a flote, y yo estaré cerca para verlo, en la orilla.

ANA

mariuka dijo...

Un empujón yo os ofrezco, para mover esa maldita luna que no deja ver más allá...siempre hay un más allá, y merece la pena verlo.